Llevo un par de horas merodeando la Terminal 1 de este aeropuerto y mi mente que sigue haciendo boot desde entonces no logra concentrarse del todo. Intento hacer trabajo y no lo logro, intento leer y no se que estoy leyendo y ahora intento escribir y es puro balbuceo, lo interesante es que no es el sueño lo que me causa este estado de estupidez, sino el recuerdo de esa bella mujer que me ha quitado toda mi atención desde hace un par de meses. Si!, es cierto, mis ciclos de vida y mi estado de animo están totalmente determinados por una mujer, hasta donde recuerdo así ha sido siempre, y hasta lo que alcanzo a ver así seguirá siendo.
Cosa rara la que me pasa, o tal vez no rara pero si un tanto desconocida. Lo mas cercano a este sentimiento lo experimente hace ya 7 años, creo que es justo decir que apenas y entiendo lo que pasa. Debo admitir que normalmente me causa una desesperación no entender lo que pasa, no tener control sobre ello y no poder mover las piezas como a mi se me antoje, pero hay algo en este descontrol que me gusta, que no lo entiendo, supongo que es algo parecido al dolor, sensación que todos queremos evitar, sin embargo hay un placer intrínseco en dolor, un placer que pocas sensaciones pueden causar.
Que cosas, diría una vieja compañera de clase y en efecto que cosas, quien iba a decir que a esta edad y con el cinismo que ahora es parte de mi, iba a regresar a ser el niño nervioso que le basta un simple "hola" para sonreír una semana entera. Ahora que lo pienso bien esta situación no es mas que regresar a la versión joven de mi mismo, amando en la distancia y en el silencio, con una paciencia inmensa de saber que esto no es placer de unas cuantas semanas, sino una lucha de varios años. Quien iba a decirlo... el simple recuerdo de su silencio y su mirada perdida me hace sentir feliz.
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